¿Cómo llegaron los apellidos judíos a México?
Todo empieza hace más de 500 años, en el contexto de la expulsión de los judíos de España en 1492 y las persecuciones de la Inquisición. Llegaron en tres grandes etapas, y por eso sus apellidos se transformaron tanto:
1. La Colonia: los primeros que llegaron como "conversos" o "criptojudíos"
Cuando España expulsó a los judíos, muchos se vieron obligados a convertirse al cristianismo para quedarse, pero muchos seguían practicando su religión en secreto —por eso se les llamó "criptojudíos" —.
Fueron ellos los primeros en pisar lo que hoy es México
- Ya en 1519, durante la conquista de Tenochtitlán, había entre los soldados de Hernán Cortés personas de origen judío que venían disfrazadas de cristianas. Eran comerciantes, artesanos y personas con conocimientos que el imperio español necesitaba.
- Al llegar a la Nueva España, se asentaron principalmente en la Ciudad de México, Veracruz, Puebla, Jalisco, Nuevo León y los Altos de Jalisco. Allí crearon familias, se mezclaron con la población local y tuvieron que ocultar sus raíces por miedo a la Inquisición, que se estableció en 1571 y juzgaba a cualquiera que se negara a practicar el catolicismo.
¿Qué hicieron con sus apellidos?
Muchos cambiaron sus apellidos originales hebreos o sefardíes por apellidos españoles comunes, para que nadie sospechara. Así, en lugar de Cohen o Levi, empezaron a usar apellidos como García, Rodríguez, Hernández, López, Martínez o Sánchez. Pero a pesar de parecer apellidos "comunes", muchos de estos tienen raíces judías que se han mantenido en la familia durante generaciones.
2. Siglos XIX y XX: inmigración abierta
Hasta mediados del siglo XIX no hubo libertad religiosa en México. Cuando se terminó el dominio de la Iglesia y se permitió la entrada de personas de otras religiones, llegaron nuevas olas de judíos:
- Sefardíes: Provenientes de España, Portugal, Turquía, Grecia y el norte de África, trajeron apellidos como Toledano, Sepúlveda, Benarroch, Alkalay, Biton, Dahan o Mizrahi.
- Askenazíes: De Europa del Este (Polonia, Rusia, Ucrania), con apellidos como Katz, Goldberg, Rosenberg, Levy, Cohen o Stern.
- Estos grupos se asentaron en ciudades grandes como la Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey y Puebla, y mantuvieron sus apellidos originales, pero también se mezclaron con familias que ya estaban en el país.
Apellidos registrados oficialmente como de origen judío
Estos son los que aparecen en documentos históricos, registros de la Inquisición y estudios genealógicos: